sábado, 2 de junio de 2012
La Santísima Trinidad- El Camino de la belleza
La Santísima Trinidad
El Camino de la belleza
El misterio de la Santísima Trinidad es el misterio de la vía íntima y feliz del Dios uno, vivo y santo.
La Santísima Trinidad – obra de Andrej Rublëv.
Los íconos no son simples imágenes, sino que son catequesis mistagógicas. Son misterios contados en color, formas, gestos y símbolos y que tienen una tradición muy antigua que se remonta al siglo V en Constantinopla. (La ciudad del emperador Constantino), que era la capital del Imperio Romano de Oriente y que antes, cuando era una pequeña y estratégica colonia griega, se llamaba Bizancio. Por eso a este tipo de arte se lo llamaba “bizantino”.
El autor de este icono se llama Andrej Rublëv. Vivió en Moscú en tiempos en que esta ciudad era sólo la capital de un Gran Ducado porque Rusia todavía no existía como tal. Justamente se estaba fundando a instancias de otro monje santo, un poco anterior, que se llamó Sergio de Radonetz.
San Sergio vivió en el 1400, cunado la Iglesia ya llevaba siglos desde la división entre católicos romanos y ortodoxos de Constantinopla. Los mongoles habían destruido su casa y asesinado a su familia, así que con su hermano se refugiaron en una pequeña ermita de madera en medio de un bosque frondoso para dedicarse a la oración. La ermita estaba dedicada a la Santísima Trinidad. Este hombre santo les propone a los grades duques que hagan con sus fuerzas un reflejo humano de lo que ocurrió en el seño de la Trinidad. Y con esta unión, que pretende ser un reflejo de la Trinidad, ni más ni menos, para poder enfrentar a los enemigos, se va a fundar la nación rusa.
Y cunado muere San Sergio, el nuevo abad construye una nueva iglesia para albergar la tumba de San Sergio y recibir a los muchos peregrinos que se acercaban a visitarla. Es allí que llama a Andrej Rublëv, para pintar una imagen de la Trinidad que exprese lo vivido y enseñado por San Sergio.
Los cánones para pintar el icono de la Trinidad según la modalidad de “La Hospitalidad de Abraham” (Gn 18, 1-33)
La primera figura es el Padre que se inclina hacia el Hijo y el Espíritu Santo, porque es la fuente, el que da. La segunda figura es el Hijo, se inclina hacia el Padre porque le devuelve todo lo que de Él recibe. La tercera figura es el Espíritu Santo que también se inclina hacia el Padre para devolverse como entero Don.
Con esta obra, bella… me hace recordar la pregunta que Dostoievski, en su novela El idiota, hace por labios del ateo Hippolit al príncipe Myskin. “¿Es verdad, príncipe, que dijisteis un día que al mundo lo salvará la belleza?
Señores- gritó fuerte dirigiéndose a todos-, el príncipe afirma que el mundo será salvo por la belleza…”
Preguntémonos, ¿Qué belleza salvará al mundo?. Confío y creo que la belleza que salvará al mundo es el amor que comparte el dolor. Es la belleza que caracteriza al Pastor que nos guía con firmeza y ternura por los caminos de Dios, aquel al que el evangelio de Juan llama “el Pastor hermoso, que da la vida por sus ovejas” (Jn 10,11)
Que la Santísima Trinidad, nos regale la Belleza tan antigua y tan nueva de la hospitalidad, y la unidad, dándonos por amor.
Feliz Día de la Santísima Trinidad!!
Hna. Virginia Romero hsp
03-06-2012
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