Aquí estoy acercándome a Vos, para compartirle esta reflexión que me nace de la vivencia cotidiana, de las charlas con amigos, del andar por los caminos de la vida…
Como consagrada, se lo que significa una voz que llama por nuestro nombre, es allí cuando nos sentimos reconocidos, amados por Dios, entonces lo más hermoso es responder.
Quiero unir voz y palabra, en este mes de Setiembre en que los cristianos celebramos el mes de la Biblia, el libro por excelencia, y donde con tantas imágenes Dios nos hace escuchar su voz, y contemplar su Palabra.
La voz, supone compromiso, jugarte, exponerte como persona, como sabemos que cambiando solo el tono de voz, podemos manifestar tristezas, alegrías, o enojos. La voz, nos habla de una estrecha relación con la vida. Si toca las emociones, los sentimientos, el vínculo con otros y con Dios.
Palabras sueltas sin que nadie las escuche no tienen sentido. No se trata simplemente de leer textos sin llegar a escuchar una voz, una voz que habla. La voz siempre encuentra Palabras, hay un silencio de donde las palabras renacen.
Con certeza creo que, el deseo de todo Cristiano es poder decir yo he escuchado su voz. ¡Dios me habla! Pero no basta escuchar a Cristo hablar. Los discípulos escucharon sus enseñanzas, sin embargo, sabemos que no fue garantía de adhesión a su Palabra. “¿Ustedes también quieren irse?” les decía Jesús,
Vos, yo, todos estamos llamados por Dios a la Vida plena, estamos llamados a ser Felices, a desarrollarnos, no podemos ignorar su voz. Sí, estamos llamados, yo estoy llamada para una vocación, consagrada, boca – llamado me evoca el momento que escuché esta llamada, esta voz. El significado de una voz, es mucho más que tan solo pasar ideas, es un encuentro personal.
Te presento a la persona de Moisés, Éxodo 3, 1-15, él escucho la voz y también experimentó el espectáculo grandioso de la zarza, son imágenes que Dios nos pone enfrente para hacernos notar su presencia… pero solo la voz completa su presencia… “Moisés”, “Moisés”… ¿Quién eres Señor? Dios se presenta como “Yo Soy”. En el nombre de Dios están las historias de los encuentros personales con Abrahán, Isaac y Jacob… el tuyo, el mío, el de todos…
Hna. Virginia Romero hsp
Congregación Paulinas
FELICIDADES!!!
ResponderEliminar