domingo, 4 de septiembre de 2011

La Otra Orilla

Tengo en mi mente un fuerte deseo, el de compartir con vos, este pensamiento sobre la otra orilla.
Son tantos los motivos, mi país, su realidad, la gente que sufre, jóvenes con un gran dolor por familias desarticuladas, por sobre todo el motivo es el amor,  la pasión, que siento por servir.
"Después de eso, Jesús hizo que sus discípulos subieran a la barca, para que cruzaran el lago antes que él y llegaran a la otra orilla" Mt. 14,22,  esta palabra de Jesús, es el punta pie inicial,  golpea mi puerta, y me infunde esperanza.
En una sociedad donde gana el más fuerte, con expresiones como, "ya no se puede creer en nadie", acabamos de vivir con el caso Candela, hoy se desconfía hasta de su propia sombra.
Y quiero decirte: si un día nos vemos asaltados por pruebas inevitables, recordemos que fue Jesús quien nos mandó embarcarnos y que quiere que lo precedamos en la orilla opuesta.
Pensaste alguna vez, ¿cuál es la otra orilla para vos?
Creo también, es imposible ver la otra orilla, para aquel o aquella que no ha pasado por pruebas de las olas y del viento contrario, para arribar  a aquel lugar. No será si, para aquellos, que cuando nos veamos rodeados por dificultades múltiples y penosas, fatigados de navegar en medio de ellas con el poco medio que tenemos, Imagina que tu barca, mi barca y nuestra barca se encuentra entonces en medio de la mar, azotada por las olas que desearían "hacernos naufragar en la fe"(1 Tm 1,19) o en la confianza, en el amor, en la familia, quizás en otro gran valor. ...
Sí, después de que, en estos sufrimiento, hayamos combatido durante las largas horas de la noche oscura que reina en los momentos de tormenta, cuando hayamos luchado lo mejor posible procurando evitar "el naufragio de..." estemos seguros que, hacia el termino de la noche, "cuando la noche esté avanzada y a punto de amanecer" (Rom 13,12), el Hijo de Dios vendrá junto a nosotros, caminando sobre las olas, para tranquilizar la mar, y desearnos la paz. Confía siempre y di con un gran grito: "Señor, sálvame"

                                            Hna. Virginia Elida Romero hsp

3 comentarios:

  1. Qué lindo Virgi encontrar estas líneas! Y saberse querido así, incondicionalmente. Además, me encantan los dientes de león de la plantilla! Besos todos!

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  2. Gracias Maria Silvia por tu mens, el cual me anima a seguir adelante. a mi también me gusta mucho el diente de leon. te quiero hermanita...

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  3. Gracias por compartirlo Virgi! Muchas veces no queremos cruzar a la otra orilla. El miedo a las olas nos hace refugiarnos en el trabajo y en tantas cosas. También nos perdemos la oportunidad de encontrarnos con el Maestro...

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